Nuestra Historia

Breve Reseña de Nuestro Instituto

“En cualquier otro sitio la Patria puede ser una mera expresión geográfica, pero en la Argentina es, no una porción de tierra, sino un contenido moral y un sentimiento histórico ligado a la idea fundamental de libertad”

Moisés Lebensohn

¿Por qué Moisés Lebensohn?

Moisés Lebensohn, fue uno de los grandes dirigentes sociales y políticos que dio la Argentina y que más prematuramente nos abandonó. Nuestro nombre es un humilde homenaje a su militancia social y política, a sus ideas y a su trayectoria en la historia de nuestro país.

Es notable el desconocimiento hacia este político, abogado y periodista, aún en el propio radicalismo al que dio su capacidad de creación y genio transformador actualizando el pensamiento de Hipólito Yrigoyen en horas difíciles en que dirigencias conservadoras y confundidas mostraban impericia cuando no complicidad frente al fraude instaurado desde el derrocamiento del gobierno radical en 1930.

Nació en Bahía Blanca el 12 de agosto de 1907 y murió el 13 de junio de 1953. Hijo de inmigrantes judíos; su padre, ruso, era médico, políglota, un intelectual que tuvo una poderosa influencia en la formación de Moisés. La madre, Fanny Chaponik, rumana. Ambos, descendientes de humildes familias campesinas.

En 45 años, cuando aún quedaba mucho por hacer, muere dejando marcas inconfundibles de su ideario progresista que supo transmitir a un radicalismo que subsistía anquilosado y sin vocación de poder. Su intensa labor logró incorporar una mística ideológica y militante en los jóvenes y dio, con otros dirigentes de su generación como Gabriel del Mazo, Crisólogo Larralde, Antonio Sobral, Ricardo Balbín, Héctor Noblia, Oscar Alende, Federico Monjardin y muchos otros, nacimiento al Movimiento de Intransigencia y Renovación.

Además, de su inspiración, junto a Del Mazo, surgieron las herramientas fundamentales como “La profesión de fe doctrinaria” y “Las bases de acción política”, lo mismo que la Declaración de Avellaneda de 1945.Para alcanzar sus objetivos, debió enfrentar a una dirigencia conservadora sufriendo discriminaciones y ataques que pudo superar gracias al sentido misional de la política.

En 1931, editó el primer número de su diario Democracia en su ciudad Junín y a través de sus páginas difundió sus posiciones contra el fraude, su alineamiento decidido en defensa de la república española y, desde allí, la denuncia de la masacre nazi y de todos los atropellos de los gobiernos de la década infame. El diario cumple 78 años y dirigido por Héctor Moisés Lebensohn, su hijo.

“¡No quiero morir!”, “No debo morir; hay tanto que hacer, tanto que luchar, luchar…”

En 1931, editó el primer número de su diario Democracia en su ciudad Junín y a través de sus páginas difundió sus posiciones contra el fraude, su alineamiento decidido en defensa de la república española y, desde allí, la denuncia de la masacre nazi y de todos los atropellos de los gobiernos de la década infame. El diario cumple 78 años y dirigido por Héctor Moisés Lebensohn, su hijo.

Sólo ocupó dos cargos electivos: fue Concejal en Junín entre 1936 y 1940 y en 1949 presidente del bloque de convencionales constituyentes, de la que se retiró con un discurso inolvidable, cuando quedó en claro que el único objetivo de la convocatoria era la reelección del presidente.Para observar sus calidades, es importante ver los proyectos de ese período, su sentido social, comprensión de los problemas sanitarios, urbanísticos y sobre el rol del estado al servicio de la gente.Su labor consistió en recorrer cada rincón de la provincia de Buenos Aires, de la mano de la juventud, donde recuperó la causa radical con una labor docente y un dinamismo nunca visto.

Como presidente del comité de la UCR de la Provincia de Buenos Aires transformó los estilos, dando vigor a Congresos, como lo hizo en la juventud en inolvidables convocatorias y sus discursos sólidos, emotivos y marcando el futuro, agrarios, obreros y de la mujer.Culmina en 1953 con la presidencia de la Convención Nacional y se trunca una vida austera, volcada a un ideal por el que da la vida.

Murió pobre y hoy sigue siendo un ejemplo por sus ideas y su vida transparente y sentido ético de la política. Ejemplo de quienes nos enorgullecemos los radicales, como de tantos otros hombres y mujeres que sirvieron a la patria sin pedir nada a cambio.

JOSÉ BIELICKI

DIPUTADO NACIONAL ( M.C.)